Auditoría energética

AUDITORÍA ENERGÉTICA

La auditoría energética es un proceso en el que se estudia de una forma global la demanda de energía de un edificio o industria y se evalúan alternativas para la reducción del consumo de energía y del coste de la energía necesaria.

En la mayoría de los casos se pueden obtener ahorros del orden de un 20-30% del coste de energía en edificios, 20-50% en alumbrado público, y 5-25% en industrias.

Los periodos de amortización de las diferentes actuaciones posibles oscilan entre 2 y 10 años. La rentabilidad de cada actuación se calcula de forma independiente, de forma que el usuario escoge la realización de las que se adecuen a sus necesidades.

Al llevar más de 20 años aplicando medidas de eficiencia energética en  proyectos que desarrollamos,  contamos con una amplia experiencia en las formas de ahorro enumeradas a continuación.

En los siguientes párrafos se enumeran algunas posibles medidas de ahorro.

Mejora de eficiencia energética de equipos e instalaciones:

– Recuperación de calor.

– Aislamiento térmico de instalaciones.

– Utilización de luminarias y lámparas de alto rendimiento.

– Optimización de la combustión en calderas.

– Utilización de calderas de condensación.

– Disminución del uso de resistencias eléctricas como apoyo a bombas de calor.

– Elección de equipos de producción de frío de alto rendimiento.

– Variación de la temperatura de consigna de aire acondicionado con detección de presencia.

– Ventilación de edificios variable en función de la concentración de contaminantes.

– Adecuación de la potencia de equipos de generación de calor y refrigeración a las necesidades reales.

– Utilización de luminarias y lámparas de alto rendimiento.

– Sistemas de control de iluminación: ajuste de flujo luminoso para aprovechamiento de luz natural, detección de presencia.

– Utilización de motores de alta eficiencia.

– Sistemas de frenado regenerativo.

– Reducción de caídas de tensión.

– Dimensionamiento de potencia de motores adecuado a las necesidades reales.

– Utilización de variadores de frecuencia para controlar la velocidad de motores eléctricos.

– Elección del punto de funcionamiento de máximo rendimiento para motores.

– Correcta elección del punto de funcionamiento de bombas.

– Bombas con caudal variable en función de demanda.

– By-pass con medición de presión de entrada en grupos de presión.

Reducción de la demanda de energía:

– Aprovechamiento de iluminación natural.

– Mejora de aislamiento térmico.

– Introducción de barreras que permitan la insolación en invierno y la eviten en verano: vegetación de hoja caduca, parasoles motorizados, lamas con el ángulo adecuado, lamas motorizadas, etc.

– Reducción del consumo de agua caliente sanitaria.

– Formación del personal.

Estudio de alternativas de generación:

– Cogeneración: producción conjunta de electricidad y calor.

– Trigeneración: producción conjunta de electricidad, calor y refrigeración.

– Energía solar térmica y fotovoltaica.

– Biomasa: pellets, aprovechamiento de residuos (purines, podas, etc.)

– Geotermia: aprovechamiento de energía del terreno.

Reducción del coste de la energía comprada:

– Reducción del consumo de energía reactiva.

– Correcta elección de tarifa eléctrica.

– Búsqueda de mejores ofertas de suministradores de energía.